Y esto empieza a ser una locura. Las redes sociales de ocio (tipo Salir, Wamba, Badoo, hi5, etc.) y las profesionales (Linkedin, Xing, eConozco, Neurona, etc.) y otras que ni una cosa ni otra como Facebook van a acabar por desesperarnos. Además, estás conectado con las mismas personas en 300 sitios distintos con lo cual pierden realmente su sentido.
Lo curioso es que (sin poner nombres) al final la grande compra a la chica, la que nace de manos o con el apoyo de un gurú de nuestro tiempo, recibe inversiones de millones de euros y, bueno, yo sigo sin ver cómo hacerte un hueco ahí sin dar codazos o comprando la plaza (tipo NBA). Gracias a alguien más listo que yo, no tengo en mi poder la decisión de manejar los millones de euros que se anuncian se han destinado a la compra de estos proyectos e ideas porque antes que comprarlos por esas cifras o invertir en esas cantidades, saco mi propia red social y destino esos fondos a captar los usuarios de la competencia (y habría que ver si mi coste por usuario captado era mayor que el de usuario “comprado”). Desde luego, a mi modo de ver, lo difícil en las redes sociales, no es tanto captar al usuario sino fidelizarlo.
Para fidelizarlo, por ejemplo, en las redes de ocio, lo primordial, evidentemente, es divertir al usuario. Sólo te entregarán su tiempo mientras la experiencia resulte gratificante. Creo que lo importante, cuando se monta una red social de ocio es trabajar precisamente en eso. Pienso que, algunos modelos de negocio planteado por las redes sociales, impiden esta experiencia positiva y gratificante. Y no crítico modelos de negocio de pago, pero si hay pago tiene que haber una contraprestación en forma de diferenciación (podemos trabajar en la selección de personas sólo vip, guapas, altas o inteligentes, en la eliminación de perfiles falsos, en la forma de comunicar, en trabajar para poner ese mundo virtual en contacto con el físico a través de eventos,etc.) lo que sea, pero hay dar algo más cuando se paga y que el usuario tenga meridianamente claro que su dinero le está dando acceso a un mundo que no es accesible para el que no paga y del que el mismo no formaría parte si ese pago no existiera. Esta diferenciación se tiene que producir también en las que son gratuitas. Buscar sólo tener un elevado número de usuarios es un error, a mi entender, garrafal. ¿Por qué crece la comunidad? ¿Por tener muchos usuarios? No hubiera crecido nunca. Prefiero mil veces tener una comunidad diez veces más pequeña de un sector definido con una edad definida y una orientación (de cualquier tipo) definida que tener mucho público entremezclado. Para cualquier acción publicitaria sería un error exponer un número amplio de usuarios que no tuvieran nada en común (es un target tan amplio que un medio como la televisión cubre mucho más eficientemente).

Para mi, y no me considero ningún experto en el tema, el futuro de las redes sociales pasa por hacerse más pequeñas y concretas. Por reunir a gente realmente afín eliminando el ruido que produce una comunidad tremebunda (al final, parece que el número de usuarios habla de rentabilidades y perspectivas, yo prefiero saber qué usuarios son y qué buscan antes que su número). Entonces, y sólo entonces, empezará a cobrar sentido el estar en distintas comunidades.
Por poner un ejemplo concreto, en el mundo real, hablando de las jornadas que organiza Emilio. Para mi esas reuniones serán interesantes mientras la gente que vaya me interese y mientras que, cada dos que hable, uno sea afin a lo que estoy buscando. Si llega el día en que voy a una de esas jornadas y tengo que hablar con 50 personas para encontrar una realmente interesante… el sentido de las jornadas se habrá perdido. Y ahí es donde estoy seguro que incide Emilio. En mi opinión, no debe buscar tener 1.000 personas en sus eventos porque paguen lo que paguen estoy seguro de dos cosas: la primera es que no va a fidelizar a nadie porque nadie encontrará lo que busca y, lo segundo, es que si reune a 100 o 200 personas realmente afines, estás personas estarán dispuestas a pagar mucho más que las 1.000 anteriores (porque su retorno va a ser muy superior).
Me entusiasma ver nuevos proyectos porque significa que aún tenemos ideas nuevas o mejorables. Y me gustaría pensar que son estas buenas ideas (y no las que son más de lo mismo) las que se premian con financiación y con otras formas de empuje (conexiones sociales, comunicación, etc.).Hablando desde mi experiencia personal, sólo veo proyectos “de moda” que acaban siendo “pisados” por los siguientes que llegan.
En definitiva, no veo innovación (y sí mucho bombo y platillo) en el tema de las redes sociales. No veo un trabajo de fidelización (para mi el gran olvidado) y si mucho trabajo de captación de masa que se ve como una ventaja competitiva y, al final, es la misma gente la que está en todas las redes… La pregunta es ¿dónde van a quedarse?. Dejemos de tratar al usuario como una pelota que es empujada y “pateada” en la dirección que queremos. Se trata de convertir un esférico, que rueda y puede huir facilmente, en un cubo que quede asentado en nuestro proyecto y no sea facilmente captable por el próximo proyecto.
Desde luego, en la Internet social en la que vivimos, las redes y comunidades sociales tienen su razón de ser… pero yo aún sigo buscando la mia….