Pensar en poder extrapolar la idea de la compra de un equipo de fútbol por parte de aficionados que comenté hace algunos días al mundo del “business” y hacerlo mientras además estás pendiente de alguna subasta de dominios interesante (total que ni haces una cosa ni otra porque yo, al menos, soy monotarea) se te ocurre que, ya que existen fondos americanos de inversiones en dominios y, basándome en mi anterior post sobre emprender, ¿por qué no podríamos hacer nosotros algo similar en España?
La idea es sencilla. Los domainers en España (al menos la mayoría y los más conocidos) no estamos profesionalizados. Quiero decir, no vivimos exclusivamente de la explotación y especulación de los dominios que adquirimos. La mayoría somos emprendedores que, en nuestro tiempo “libre” (si es que llegamos a tener de éste), vamos haciendo nuestras inversiones en dominios. ¿Cuál es nuestra desventaja? Sencilla. Antes de invertir en dominios preferimos hacerlo en algo con una mayor implicación directa con el crecimiento de nuestra empresa y, evidentemente, eso limita muy mucho nuestra capacidad para adquirir, sobre todo, dominios premium.
Ahora bien. Si consiguieramos crear un grupo de domainers reconocidos en España, con una buena cartera y resultados en sus inversiones, gente como Carlos, Axel o Ferrán, los mezclamos con personas con amplios conocimientos del sector como Alberto, Javi o Juan Pablo e incluso me atrevería a incluir emprendedores de éxito que además son facilitadores de la labor de gestión y registro de dominios como pudiera ser Eneko y un abogado especializado como podría ser Jorge, tenemos un “consejo de dirección” creo que reconocido y aprobado por la mayoría de los que “estamos en el mundillo”.
Bien. Ahora damos la posibilidad de “aportar capital” desde los más pequeños inversores hasta los mayores (evidentemente con los deberes hechos “legalmente” hablando). Con la condición anterior estoy seguro que reuniríamos un capital bastante importante (yo mismo aportaría) que nos permitiría obtener bastantes ventajas que, ahora mismo, solos, no disponemos:
1.- Capital para afrontar compras de dominios “premium”.
2.- Fuerza negociadora con empresas de parking de dominios pudiendo, incluso, llegar a acuerdos directos con empresas que suministran la publicidad (como Google) y con organismos como Red.es o WIPO (no me llaméis iluso).
3.- Obtener precios de dominios más bajos ya que, en muchas ocasiones, dejaríamos de competir entre nosotros.
4.- De la diversidad surge el conocimiento. Las posibilidades de adquirir un dominio no se limitarían a ponerlo en parking o en venta. Contaríamos incluso con la capacidad de desarrollarlo con alguna de las empresas “partner” de nuestro “consejo” con las que se podría llegar a acuerdos de reparto de beneficios en la explotación del dominio.
5.- Reconocimiento internacional y, tras la “profesionalización”, una revalorización seguramente de nuestro mercado que empezará a pasar por un entorno más seguro.
6.- Una vez funcionando catalizador de otras inversiones de entidades españolas algo inmovilistas (bancos, fondos…)
Se me ocurren muchos más pros pero tampoco es cuestión de llenar el blog con ellos. El único problema que encuentro sería preguntarme, como cada uno de los domainers, ¿por qué voy a decir lo que se ha de registrar a terceros cuándo puedo hacerlo yo mismo y quedarme yo la totalidad de los beneficios? Para mi la respuesta es simple. Prefiero tener el 1% de 100 millones de euros que el 100% de 100.000 €. La posibilidad de crear este fondo permitiría compras que, hasta ahora, estaban muy limitadas a americanos o grandes domainers hispanos como Chena (aunque quizás el mismo no se definiría como tal).
Esto es una idea inicial que yo veo viable y apasionante pero hay que vencer el inmovilismo y lanzarse hacia adelante.
Actualización: Enorme la tira de Geekinlove
