Gastar sin tener
Tiene que llegar el momento en el que nos paremos y empecemos a pensar. Estamos hartos de leer en la prensa que hay un elevado porcentaje de familias que lo tienen crudo para llegar a final de mes, que hay muchisimos jóvenes que no tienen dinero para comprarse una casa y que los precios no hacen sino subir y subir…
Lo primero que al pararnos deberíamos preguntarnos es: ¿por qué suben los precios?. Todo el mundo sabe la respuesta evidente: porque hay demanda. Los pisos han estado subiendo en porcentajes de dos dígitos durante los últimos 10 años ininterrumpidamente. Ahora, de pronto, los pisos no suben. ¿Por qué? porque no se compran claro. Este análisis tan básico y que todos somos capaces de hacer deberíamos trasladarlos al día a día porque el problema de los precios y nuestras dificultades para llegar a fin de mes están muy relacionados.
¿Hace cuánto que no ves un coche con la matrícula antigua de dos letras? ¿Cuál es el porcentaje de estos vehículos sobre el resto? ¿Cuántos jóvenes y no tan jóvenes conoces que no tengan una o varias consolas? ¿Cuántos nos quedamos a cenar en casa el fin de semana para no gastar o dejamos de ir al cine o a tomar cañas? ¿Cuántos se privarán del marisco en Navidades? ¿Quién deja algún “vicio” para llegar más tranquilamente a final de mes? ¿Quién espera a tener antes de comprar? ¿Cuántos nos endeudamos hasta no poder más para comprar lo que anhelamos?
Hasta que no nos paremos y seamos conscientes de que no es importante tener una casa, un coche nuevo cada tres años, la última consola, el último gadget, será imposible que salgamos de ésta situación. Aquellos que no pueden comprar un chalet se hipotecan por un piso, los que no se pueden comprar piso (por capacidad de endeudamiento) adquieren coches, los que no pueden comprar coches eligen consolas… El problema es que estamos en un estado febril de adquirir y además tiene que ser ya. Necesitamos poseer. Cuánto más mejor. Esto, evidentemente, es una imposición social a la que debemos resistirnos.
Ya os he hablado de economizar costes y maximizar el tiempo. Vacunaros contra la compra impulsiva. Sólo con que seamos capaces de pensar antes de comprar (¡cuántas veces nos ha pasado!) nos daremos cuentas de las veces que dejamos de adquirir cosas. Y así, los precios subirán menos. Bajarán los intereses (y por tanto vuestra hipoteca) para animar al consumo. Conseguiremos ahorrar algo de dinero y, con algo de lo que hayamos economizado, entonces estaremos en disposición de “premiar” nuestro esfuerzo. La premisa es clara. Tengo que tener para gastar. Eso sólo se consigue dejando el gasto secundario para cuando pueda afrontarlo sin pasar malos tragos a final de mes
Entiendo perfectamente que quieras tener un gadget determinado. Pero tienes que ser capaz de elegir tú el momento para comprarlo y no que el momento te elija a ti.
Por cierto, soy el primero que debería aplicarme el cuento y más en estas fechas.

December 19th, 2007 at 4:27 pm
El ejemplo más claro, yo creo que es la siguiente pregunta:
¿Hace cuánto que no ves un coche con la matrícula antigua de dos letras?
Saludos.
December 19th, 2007 at 6:57 pm
Yo ya encontré la forma. En serio, las páginas de venta privilegiada (No daré nombres) son de las mejores cosas que se han inventado.
La idea es que te sirva para regalo y de paso, regalas marcas y a un precio mas que asequible…
Por ejemplo, la ropa. La voy a regalar, no necesito probarmela, con que la talla sea la necesaria, me vale, me da igual si me va a quedar mejor o peor, no es para mi
December 20th, 2007 at 1:26 am
Dinajuegos ciertamente es revelador.
Sr. Muñoz no viene mal saber esas cosas!
Un abrazo!
December 20th, 2007 at 2:20 am
quien quiere tener un precioso aston martin??
December 23rd, 2007 at 10:28 am
Totalmente de acuerdo. Ya lo dije hace unos días en un artículo, sales a la calle y ves las tiendas de ropa a rebosar… o las de videojuegos. Y luego tememos el fin de mes para pagar el pan, la leche y las hipotecas…