Yago Arbeloa

de emprendedor a emprendedor

Encontrar al hombre

Recientemente asistí a un congreso en el que tuve la suerte de escuchar como se había formado Ficosa Internacional de la mano de su presidente José María Pujol.

Sin duda lo más impresionante de esta empresa internacional, que empezó como pequeño taller de recambios, no fue su expansión nacional (más o menos controlada por su actual presidente) sino cómo ha ido progresando a nivel europeo y mundial. Absorbiendo empresas, invirtiendo esfuerzo y dinero pero, sobretodo, como el Sr. Pujol afirmaba, “encontrando al hombre” (emplearé la palabra hombre como término general de persona, hombre o mujer). Esto que puede parecer tan abstracto es clave para el desarrollo de cualquier empresa, negocio, club deportivo, etc.
Hablando de clubs deportivos estudiemos, por ejemplo, el caso del Real Madrid. El club está dirigido por un hombre que es un magnífico gestor y uno de los gurús de los negocios más importantes. Florentino Pérez ha llevado a un club deportivo el concepto de rentabilidad obteniendo notable éxito. Pero no está dirigiendo una empresa, en el Real Madrid el centro de toda la atención, no está en los dividendos por acción que se repartan (recordemos que no es sociedad anónima), no está en el aumento de presupuesto anual o en los números negros a final de temporada. Todo consiste en ganar títulos. Pero Florentino aún no ha encontrado su hombre. No hablo de entrenadores, jugadores, zidanes ni pavones. El hombre del que hablo es aquel que complementa la gestión de Florentino con conocimientos deportivos y futbolísticos. Aquel que puede dirigir una cantera para dar expectativas a los chavales, entusiasmar a zidanes que han ganado todo, hallar al entrenador que se acople al equipo (y no buscar que el equipo se acople al entrenador) y, en la sombra, sacar a relucir las ventajas que proporciona el tener una entidad saneada. Encontrar al hombre es tan importante como tener un negocio válido y saneado. Quizás más.

La empresa es un instrumento, no un medio para llegar a un fin. El medio siempre deben ser los hombres. De nada vale tener la mejor maquinaria si no es debidamente gestionada y explotada. De nada vale tener un módelo de negocio con proyección internacional si no tenemos a alguien en quien delegar. Lo único importante es que, nos guste o no, encontrar al hombre en el que apoyarnos es la misión más importante y difícil en cualquier proyecto que emprendamos.

Podríamos hablar de decenas de empresas que tuvieron éxito porque se apoyaron en el hombre adecuado y de un millar que fallaron porque erraron en su elección o jamás hallaron o buscaron al hombre.

Apuesto por los hombres porque he visto a algunos resurgir mil veces de situaciones que a mi me habrían superado, he observado como han arrimado el hombro en un proyecto que no era el suyo, he visto sonrisas cuando la tensión podía palparse, he notado el apoyo de aquel que cree en tus ideas… No importa cuanto uno invierta en una empresa, de nada valen los millones o las horas de sueño, uno se da cuenta, tras muchos años, que no sería nada de no ser porqué encontró a los hombres. Y esos hombres que están casi siempre en la sombra son los que merecen la gloria.


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